Hoy, como si me oprimiera esa sensación antigua que a veces nos desborda, sólo desayuné un café, y como el camarero se dio cuenta de que no le pedía mi tostada habitual, al salir, se giró hacia mí y dijo: "hasta luego, y que se mejore."
Ante esta simple frase, mi alma se alivió como si en un cielo cubierto de nubes, el viento de repente, las apartara. Y entonces reconocí lo que nunca antes, había reconocido con claridad, y es que estos camareros de café, yo encuentro una simpatía espontánea, natural, que no reconozco en los que tratan conmigo en la mayor intimidad, impropiamente dicha...
Hace años oí un trocito de esta música. No sabía cómo buscarla pero al fin la he encontrado. Aquí está. Para las personas que querais hacer un alto en el camino.
Sin Luz, en ningún sitio, sólo el viento y la lluvia están a mi lado. No puedo hacer nada. Ni ducharme, ni prepararme la cena, ni calentarme. La radio sin pilas. Sólo me tengo a mí y mis pensamientos. Nada ianterrumpe mis pensamientos. Nada los distrae. No tengo más remedio que estar conmigo. Tengo hambre. No puedo oir música. Todo es electricidad. Oscuridad. La soledad es oscuridad. la soledad es silencio.
Tengo una vela, un cuaderno y un bolígrafo. Eso es también soledad.
Tengo mensajes sin respuesta y llamadas que no suenan.
Hoy es mi noche de viernes.