La primera vez que el miedo me visitó, fue ante el aparador del comedor

en casa de mis padres, había pasado por allí muchas veces, pero siempre

corriendo, atolondrada, distraída , quizá porque a la altura de mis ojos

sólo estaban los pomos de las puertas del mueble, nada había llamado mi

atención de ese oscuro rincón.

Pero ese día, sin saber por qué miré a lo alto y en una repisita, vi una foto grande, no tenía colores, sólo el blanco y el negro, en ella había un hombre, se veía su cara, y un trozo de cuerpo, hasta los hombros. Su mirada penetrante me provocó un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo. Me quede quieta, conteniendo la respiración, me parecía que en cualquier momento, esa cara me reprocharía algo imperdonable. Entonces di con mucho cuidado un paso hacia atrás, y sin dejar de mirarlo, di un par de pasos hacia la puerta, pero para mi desesperación ¡sus ojos se movieron!... Sus ojos se movían según me movía yo...probé ir a la izquierda, a la derecha...él seguía con su mirada cada movimiento mío....Entonces...salí corriendo de la habitación con el corazón palpitando y un sabor amargo en la boca...

Sólo al cabo de mucho tiempo me atreví a preguntar: ¿mamá quién es el que hay en la foto del aparador? Tu abuelito hija mía, tu abuelito...........